jueves, 21 de octubre de 2010

La animación socio cultural como una práctica pedagógica

Lic. Silvia Paredes*

En la formación de un animador sociocultural hay espacios destinados a una formación pedagógica. Esta presencia en el plan de estudios abre algunas interrogaciones sobre las que intentaremos trabajar en este artículo.
¿Por qué un animador socio cultural tiene que estudiar algunas cuestiones relativas a la educación y a la pedagogía?
La presencia de espacios destinados a conversar  -como dice Freire- sobre educación supone una opción, que institucionalmente se ha hecho en el INESCER, respecto esta actividad profesional. Es una opción sobre el perfil de formación, es una decisión acerca de las tareas propias de un animador sociocultural y, en consecuencia, lo que su formación requiere. Esta opción de formación en la que intentaremos, brevemente, justificar aquí.
 La animación social y cultural, práctica profesional que recorta su objeto de indagación y de intervención en el terreno de los problemas sociales y en los debates sobre los modos de construir cultura en ese terreno, encuentra en la educación popular, en la pedagogía social, en la reflexión político pedagógica un sustento conceptual a una dimensión de este hacer.
Queremos decir que la animación sociocultural es un modo de hacer educación, es posible reconocer una dimensión pedagógica – no escolar- en esas prácticas. Es necesario subrayar este paréntesis de “no escolar” ya que no es banal, reconocer prácticas pedagógicas no escolares significa reconocer que la educación encuentra modos diversos de ejercerse a lo largo de la historia de la humanidad, dónde la escuela es una forma organizativa –construida, por lo tanto social e histórica- pero no única; que la educación va más allá y recupera las múltiples y diversas manifestaciones de la cultura de los hombres y las mujeres.
La animación sociocultural en tanto práctica pedagógica abre un campo de análisis – y de intervención- que excede lo escolar donde interesa el desarrollo y el crecimiento del sujeto, de los grupos, de las diversas comunidades.  Implica también reconocer la multiplicidad y la complejidad de lo cultural. Discute la existencia de “la cultura” en singular y reconoce y recupera los saberes no escolares, cotidianos, aun para discutirlos, ratificarlos, desarmarlos… Y esa es la dimensión educativa de la animación sociocultural.
Es la educación popular –sostenida en una pedagogía-  una práctica social, que –en tanto popular- se preocupa especialmente por los modos de generar estrategias que permitan a las mayorías apropiarse de los bienes culturales disponibles en una época. Teoriza para sostener un hacer, reflexiona para imaginar estrategias, piensa modos de intervención.
El pensar y el hacer son, en el campo de la pedagogía “paquetes inseparables”; los pedagogos –dice Diker- no hablamos por hablar, hablamos para sostener un hacer. Podremos extender esa idea al campo de la animación sociocultural, podríamos -parafraseando a Diker- decir: la animación sociocultural es un hacer, una intervención que supone y requiere una reflexión teórica (de su propio campo) pedagógica y política.
Nos interesa ahora subrayar este nuevo elemento que incorporamos, decimos que estas prácticas sociales y educativas – la animación sociocultural y la educación popular- son prácticas – y posiciones- políticas. Estas definiciones son la evidencia de una opción política.
Interesa recuperar la idea de que el debate político es constitutivo de la reflexión pedagógica y de la intervención educativa. No son sinónimos pero una posición pedagógica conlleva y promueve una posición política. Interesa la idea de política que Inés Dussel toma citando a Ranciére:
“La política, tal como la define Ranciére (1996), es la pregunta por quienes no fueron incluidos, por los que no entraron en esa cuenta que hizo la ley o la medida económica, y el reclamo de que sean tratados como iguales.” (Dussel. 2003:24)
Politizar la educación significa, según Dussel “recuperar esa singularidad de la transmisión cultural que la sostuvo durante siglos. Es reclamar el lugar de iguales para nuestros alumnos (…)”
De esta idea de politizar estamos subrayando la preocupación por las mayorías, es la pregunta por los más la que la estructura. Es en ese sentido donde se asocia con la idea de democratizar.
Politizar la educación involucra entonces preocuparse por los modos de promover una democratización (real) del acceso a la cultura de este tiempo; politizar es seguir preguntándose por las intervenciones más adecuadas para favorecer la producción cultural, politizar es seguir preocupados por buscar las maneras de discutir con nuestros saberes sabidos y construir nuevos saberes que –en paquetes inseparables- nos permitan otro hacer. Politizar es, en definitiva, preocuparse por democratizar en su sentido más profundo.
Para subrayar este sentido de democratizar tomaremos una cita de un texto de Atilio Borón quién hace hablar a un Aristóteles ficcional que señala:
 “No olviden que, tal como lo escribí en mi Política, la democracia –nos diría ya con un ligero tono de reproche- es el gobierno de los más, de las grandes mayorías, en beneficio de los pobres, que en todas las sociedades conocidas, no por casualidad sino por razones estructurales, siempre son mayorías.” (Borón.2008:50)
La reflexión pedagógica no tiene, por suerte, respuestas ni certezas sobre estas opciones y preocupaciones, solo intentará ofrecer algunas coordenadas teóricas, algunos debates, algún reconocimiento de experiencias y teorías gestadas en la historia para posibilitar la formación de un animador sociocultural conocedor de su rol de educador social.
No serán estrategias de enseñanza las que se pondrán en discusión sino posiciones, concepciones teóricas que son las que definen y sostienen unas prácticas que serán particulares en cada contexto.
La cuestión central que guiará esta dimensión de formación pedagógica del animador sociocultural tiene que ver con reflexionar –para intervenir- sobre las maneras de generar estrategias para  –discutiendo las sociedades desiguales actuales - procurar poner a disposición de todos los elementos centrales del patrimonio cultural.
“La educación debe garantizar la transmisión del patrimonio cultural valioso que habilita a un sujeto para pensar y hablar con propiedad, para acceder a los tesoros de  su cultura y a la aventura de su búsqueda.” (Violeta Nuñez.1999:55)
Es sólo eso y es todo eso lo que esperamos poder ofrecer desde esta perspectiva formativa o,  apropiándonos de expresiones de Frigerio y Diker, ofrecemos esta formación sosteniendo la expectativa de poner a disposición algunos saberes que:
 “(…) se ofrecen como referencias para un debate que debe seguir sosteniéndose: él de cómo pensar y cómo hacer de la educación ese acto político que emancipa y que asegura, con justicia, la inscripción de todos en lo público y el derecho de todos de decir y decir-se en el espacio público.” (Frigerio y Diker.2005:8)”
Este es el hablar que sostiene nuestro hacer, es este decir parte del contenido de nuestro “paquete inseparable”. Ojala seamos capaces de compartirlo con nuestros estudiantes para que cada uno construya su propio paquete de decir y hacer en el campo de la intervención sociocultural.

Bibliografía
  • Borón, Atilio (2008) “Aristóteles en Macondo: notas sobre el fetichismo democrático en América Latina.” S/d. Material de lectura de seminario que realizará en la Universidad Nacional de Villa María el autor.
  • Diker en el prólogo de Nicastro.  Nicastro, Sandra (2006) “Revisitar la mirada sobre la escuela. Exploraciones acerca de lo ya sabido”. Homo Sapiens Ediciones. Rosario.                                      
  • Dussel, I. (2003) “La escuela y la crisis de las ilusiones”. En Dussel, I Finocchio,S (comps.) Enseñar hoy. Una introducción a la educación en tiempos de crisis. Fondo de la Cultura Económica. Buenos Aires.
o   Frigerio, Diker (2005) “Educar: ese acto político”. Del estante editorial. Buenos Aires.
  • Nuñez, Violeta (1999) “Pedagogía Social: Cartas para navegar en el nuevo milenio”. Santillana. Buenos Aires.





* Lic. en Cs de la educación. Docente de la Carrera de Animación Socio Cultural del INESCER. Asesora Pedagógica del INESCER. Docente y directora del Centro Universitario “Dr.A.Sobral” Universidad Nacional de Villa María.





“JUEGOS TEATRALES”

LA IMPORTANCIA DEL JUEGO TEATRAL EN LA FORMACIÓN INTEGRAL DE LA PERSONA Y EN EL DESARROLLO DE LA CREATIVIDAD
Según Carla Mansutti, Profesora de Teatro

     
El Arte no solo tiene una finalidad estética, sino que también forma integralmente a la persona. El Teatro es una de las actividades artísticas más integradoras ya que interactúa con otras disciplinas como la plástica, música, la literatura y la expresión corporal.
Si yo tuviera que definir el concepto de Teatro lo definiría como un espacio de  juego y creación. A través del juego teatral la persona logra: liberarse, desarrollar su potencial creativo, conectarse consigo mismo, descubrirse y conocerse interiormente; trabajar su cuerpo, su voz, su sensibilización, percepción, la confianza, autoestima, comunicarse, integrarse, desarrollar la imaginación; expresar sus deseos, intereses, su singularidad; aprender a trabajar en equipo, a respetarse y respetar a otros, a escuchar, ser responsable, solidario y comprometido; valorar el tiempo y el espacio; producir nuevas y mejores miradas, nuevas maneras de relacionarse; desarrollar actitud crítica, autónoma, reflexiva, participativa y comprometida con la realidad social.

Creo que en tiempos como los de hoy, donde estamos en la era de las grandes comunicaciones y paradójicamente estamos cada vez menos comunicados, donde hay una mirada puesta en lo de afuera, en lo superficial y material necesitamos parar y volver a conectarnos con nuestro interior, encender o reavivar nuestra llama creativa y lúdica, que en algunos se ha apagado pero sigue estando latente, esperando ser encendida nuevamente y sacar ese niño interior que todos llevamos dentro. Esto es lo que me moviliza, como docente de Teatro, a generar espacios donde trabajar los Juegos Teatrales. Compartir una experiencia donde nos demos permiso para disfrutar, divertirnos, jugar, imaginar, expresar deseos, intereses, singularidades,

Cambiar, decidir, cuestionar, revisar, mirar o escuchar redescubriendo y creando. Trabajar en un clima de respeto, confianza y solidaridad. Aprender nuevas maneras de relacionarnos. Salir de lo cotidiano para entrar en este maravilloso mundo del Arte que nos hará más sensibles, más nobles, nos alimentará el alma y nos llevará hacia nuestro interior para descubrirnos más profundamente.

Para cerrar me gustaría citar algunas frases de autores que me parecen muy significativas:

“La creación de algo nuevo no se realiza con el intelecto sino con el instinto de juego que actúa por necesidad interna. La mente creativa juega con el objeto que ama”. (C.G.Jung)

“La improvisación, la composición, la escritura, la invención, todos los actos creativos son formas de juego, el lugar de comienzo de la creatividad en el ciclo de crecimiento y una de las funciones primarias de la vida. Sin el juego el aprendizaje y la evolución son imposibles. El juego es la raíz de donde surge el arte; es la materia prima que el artista canaliza y organiza con todo su saber y su técnica.

La técnica misma surge del juego, porque solo podemos adquirir la técnica por la práctica de la práctica, experimentando y jugando persistentemente con nuestras herramientas y probando sus límites y sus resistencias. El trabajo creativo es juego; es especulación libre usando los materiales de la forma que uno ha elegido. La mente creativa juega con los objetos que ama… Juego es el espíritu de exploración en libertad, hacer y ser por puro placer.

El juego es una actitud, un espíritu, una forma de hacer las cosas. […] El juego hace lo que hace. Como Lila o  la creatividad  divina de los hindúes, el arte es un don, viene de un lugar de alegría, de autodescubrimiento, de conocimiento interno.

En el reino de los mitos y los símbolos, el espíritu del juego está representado por una serie de arquetipos, el loco, el graciosos, el niño…El loco es una antigua imagen del Tarot en nuestra cultura, es el número 0 en la baraja, que representa la potencialidad pura…

La musa más potente de todas, es nuestro niño interno. El poeta, el místico, el artista continúan toda su vida en contacto con el niño, el yo que todavía sabe jugar.

La improvisación como experimento lúdico, en el arte, es la recuperación en cada uno de nosotros de la mente salvaje, de nuestra mente original...y esta recuperación está  al servicio del self total…la expresión del sí mismo.

Jugar…es en el juego y solo en el juego que el niño o el adulto como individuos son capaces de ser creativos y de usar el total de su personalidad, y solo al ser creativo el individuo se descubre a sí mismo”. (Stephen Nachmanovitch)





Profesora de Teatro Carla Mansutti
Fotos: Alumnos de la Carrera Animación Sociocultural (INESCER) en Taller de Juegos Teatrales

Los Mochileros

Florencia Montes, es Licenciada en Trabajo Social y Educadora de Adultos.
Profesora en el Instituto de Educación Superior del Centro de la Republica INESCER-“Dr.Ángel Diego Márquez” en la carrera de Animación Socio Cultural.
Asimismo es docente en el Establecimiento Penitenciario Nº 5.
Actualmente forma parte del programa “Los Mochileros”, que tiene su sede en el Centro Misionero San José, del Barrio Felipe Neri Botta de la ciudad de Villa María (Cba).

En una entrevista realizada por Natalia Charra , Florencia Montes nos cuenta de que se trata el proyecto “Los Mochileros”.

Se llama “Los Mochileros” porque llevan una mochila como las de viaje; una alfombra, libros y juegos, y van de un lugar a otro.
Ellos mismos crearon su lema: “Mochileros, Grupo Esperanza del Barrio Botta”, además diseñaron un logo con la siguiente leyenda: “Un Sueño de Solidaridad hacia la Sociedad”.
El programa “Los Mochileros” nace por iniciativa de la UNICEF y en el año 2001, con las inundaciones en Santa Fe, Caritas Argentinas lo adopta porque le permitía trabajar con niños y jóvenes en situaciones de emergencia. Se llevaban libros y juegos para satisfacer las necesidades y divertir a los más carenciados.
A raíz de las diferentes políticas sociales de ayuda, Caritas Argentina decide implementarlo junto a otros programas del Plan de Inclusión Educativo EMAUS (diseñado por Caritas Nacional y adoptado por Caritas Diocesana).
Bueno, desde el año 2007, estamos trabajando con el propósito de llevar a cabo diversas actividades (lectura, juegos, entretenimientos, etc.) a diferentes lugares de la ciudad donde son necesarios como: Centros comunitarios, Hogares de ancianos, Guarderías infantiles, etc.
Dicho programa nació en el Centro Misionero San José, del barrio Felipe Neri Botta, donde sigue funcionando.
También se esta gestionando su implementación en otros barrios de la ciudad.
Los objetivos que perseguimos es dar la posibilidad de que el adolescente-joven pueda ser protagonista de una propuesta de estas características (llegar a otros mas necesitados).También dar la posibilidad de que los niños puedan acceder a los juegos y libros como potenciadores de su desarrollo cultural, en un contexto de pobreza.
Somos dos coordinadoras la Srta. Valeria Martínez, quien brinda apoyo escolar y yo, además trabajan 18 personas entre adolescente y jóvenes del barrio.
Para participar de este programa pueden hacerlo jóvenes de barrios aledaños; que deseen cumplir con el requisito: “Se puede sumar todo aquel que le guste, esta propuesta”.
Trabajamos dos espacios, el grupal (planificación, elección, recreación, decisiones e integración) y jornadas de salidas a mochilear.
Hasta hace un tiempo atrás dependíamos de la Parroquia Nuestra Señora de Lourdes.Actualmente de Caritas Diocesana.
Las edades de las personas con quienes trabajamos van desde los 13 a los 30 años, los horarios en los que desempeñamos esta tarea varían de acuerdo al lugar donde llevamos las mochilas. Nos reunimos los sábados para organizar, conversar y planificar.
Este programa existe en 32 lugares del país donde se lleva a cabo el Plan de Inclusión Educativa EMAUS. Dentro de la provincia de Córdoba en: Rió Cuarto, san Francisco, Deán Funes y Villa María, y en otros lugares como Bariloche, Trelew, Viedma, Salta, Jujuy, etc.
Nos sostenemos con fondos de Caritas Nacional y aportes de Caritas Diocesana; además del acompañamiento de otras personas cercanas a Caritas Diocesanas.
Se puede decir que este es un programa de Animación Socio Cultural diseñado desde el área de educación no formal de Caritas; pero que toma forma de acuerdo al grupo, territorio y tiene en cuenta las características de la Animación Socio Cultural.
Además la planificación de las actividades se decide en forma colectiva y se trabaja a través de la recreación, el arte, etc.
Este programa de “Los Mochileros” implica poder trabajar con adolescentes y jóvenes del barrio y ver en la práctica como la participación y toma de desiciones colectiva es transformadora.